domingo, 15 de febrero de 2015

EL NEOLÍTICO

¿Qué es el Neolítico?:
 Es un período bastante corto en relación a la Prehistoria, de 10.000 a 2.000 años a. C. Neolítico significa «edad de la piedra nueva», es decir, la piedra pulimentada, frente a la piedra tallada del Paleolítico. Durante estos miles de años surgen la agricultura y la ganadería, y también las artesanías, como las del tejido y el barro cocido.
REVOLUCIÓN NEOLÍTICA: Tras la última glaciación (alrededor del año 10.000 a. de C.) tuvo lugar lo que se ha dado en llamar la Revolución Neolítica, esto es, la revolución ocurrida en la Nueva Edad de Piedra (neolítica es una palabra griega que quiere decir "piedra nueva"). Aunque la gente del neolítico confeccionó un nuevo tipo de hachas de piedra pulida, éste no fue el cambio más importante experimentado, pues lo más destacado es que los grupos humanos comenzaron a dedicarse a la agricultura y la ganadería y a vivir en poblados. Se inició entonces la segunda etapa de la Prehistoria: el Neolítico. En Oriente Medio, los seres humanos aprendieron a cultivar plantas y a domesticar animales. Posteriormente, en China y en América otros pueblos también aprendieron por sí mismos estas habilidades. En el resto del mundo, las técnicas agrícolas y ganaderas fueron introducidas a través del contacto con otros pueblos.
POR AQUELLA ETAPA el hombre realizó dos descubrimientos sensacionales que le permitieron asentarse en un medio geográfico determinado y comenzar a dominarlo: la agricultura y la domesticación de los animales.
En primer lugar, debió abandonar la azarosa vida nómada del cazador puro, cambiando siempre de lugar en pos de las piezas apetecidas, desarraigado de la tierra, sin otro bagaje que sus armas, para trocarse en agricultor. En consecuencia, aparecen los primeros poblados, las viviendas fijas, el primer bosquejo de aldea y de pueblo. En Suiza ha sido posible reconstruir la situación y emplazamiento de numerosos «palafitos», viviendas de troncos levantadas sobre el agua, a las cuales se llegaba por medio de una canoa o de una pasarela que al retirarla dejaba aisladas las viviendas de cualquier ataque enemigo, ya fuera de hombre o de animales. En estas chozas construidas con materiales vegetales, sobre una plataforma también vegetal, el hombre debió experimentar la primera sensación de hogar, creado por sus propias manos.
El clima se había estabilizado. Cesaron las bruscas y violentas glaciaciones seguidas de periodos atemperados, y este hecho climatológico contribuyó a convertir al hombre en sedentario.
Los descubrimientos que hoy pueden parecernos pueriles tuvieron en el periodo prehistórico una gran importancia. Entre ellos se encuentra la invención de la cerámica, en su forma más primitiva: la alfarería y de la rueda, mucho más posterior, pero realizada ya en el Neolítico, de la artesanía del calzado y el vestido, siquiera fuese el curtido de las pieles, etc.
El hombre, y de un modo especial la mujer, aprendió a trabajar la tierra. Descubrió el trigo, la planta que ha alimentado a la humanidad durante millares de años, y aprendió a guardarlo, sembrarlo, recogerlo y, gracias al fuego, pudo cocer el pan.
Posiblemente, el descubrimiento de la agricultura se debió a la observación de la naturaleza, cuando alguna persona se dio cuenta de que, tras enterrar una semilla, nacía al poco tiempo una planta. Las primeras especies agrícolas fueron el trigo en Oriente Medio y Europa; el arroz y el mijo en Asia; y el maíz, la mandioca, las judías y las papas en América.

REVOLUCIÓN AGRÍCOLA:
El verdadero cambio en este período fue que la caza de animales y la recolección de plantas —actividades que se realizaban para ganarse el sustento— dieron paso a la producción de alimentos mediante la práctica sistemática de la agricultura. La siembra de granos y vegetales proporcionó una oferta regular de comida, y la domesticación de animales (como cabra, ganada, puerca y oveja) añadió una fuente continua de carne, leche y fibras para vestir (como la lana).
También se pudieron emplear grandes animales como bestias de carga. El aumento de cosechas y la domesticación de animales productores de alimentos establecieron una nueva relación entre los hombres y la naturaleza.
La capacidad de adquirir con regularidad alimentos dio a los seres humanos un mayor control sobre su ambiente. También les permitió abandonar sus hábitos de vida nómada, y comenzar a vivir en comunidades asentadas.
La agricultura sistemática quizá se desarrolló de manera independiente en cuatro distintas áreas del mundo entre los años 8000 y 7000 a. de C. En cada una de estas zonas se cultivaron plantas diferentes: trigo, cebada y lentejas en el Cercano Oriente; arroz y mijo en el sur de Asia; mijo y camote en África occidental; y frijoles, papas y maíz en Mesoamérica. En el Cercano Oriente, como en cualquier otra parte, la revolución agrícola del Neolítico requirió la presencia de un ambiente favorable.
Al principio, las áreas elevadas que se ubican arriba del Fértil Creciente (que en la actualidad corresponden al norte de Iraq y al sur de Turquía) fueron más propicias para un cultivo sistemático que las zonas de los valles ribereños. Aquella región recibía la precipitación pluvial necesaria y era el lugar de origen de dos plantas silvestres (el trigo y la cebada) y de cuatro especies de animales salvajes (el puerco, las vacas, las cabras y las ovejas), que habrían de ser domesticadas para beneficio del ser humano.
El asentamiento en poblados trajo consigo la domesticación de diversos animales salvajes, los cuales dieron origen a nuestros perros, caballos, bueyes, ovejas, etc. La domesticación de animales debió producirse cuando algunas tribus descubrieron que era más cómodo y eficaz mantener dentro del grupo a los animales que buscarlos y cazarlos. Las principales especies animales domesticadas fueron la oveja, la cabra, la vaca, el cerdo, el perro, el reno y el asno, dependiendo de las zonas.
Siguiendo una tradición iniciada en el Mesolítico, durante el Neolítico, los cuchillos, raspadores y puntas de flecha, entre otros utensilios, se fabricaron casi siempre con sílex. La adopción del modo de vida agrario, sin embargo, exigió al Homo sapiens ingeniar nuevas herramientas. Incrustando dientes de sílex en piezas de madera o cuernos, por ejemplo, se elaboraron las primeras hoces destinadas a la cosecha, y uniendo hachas de piedra a un palo resistente, se crearon las más primitivas azadas. El aprovechamiento de los huesos y las cornamentas de los animales, por otra parte, también se mantuvo respecto a épocas anteriores y, gracias a estos materiales, se fabricaron arpones para la pesca y azagayas para la caza -dos actividades que, pese al desarrollo de la agricultura y la ganadería, siguieron practicándose con frecuencia-, así como espátulas y palas para cavar, punzones para perforar y agujas para coser. Una dieta a base de cereales Los morteros del Neolítico no eran muy distintos de los que se utilizan en nuestros días. El grano se echaba en un recipiente cóncavo y se machacaba con otra piedra hasta obtener su harina. El consumo de cereales, ricos en carbohidratos y proteínas, mejoró notablemente la dieta del Homo sapiens y contribuyó a alargar su esperanza de vida. Mortero hallado en Palestina.
OTROS CAMBIOS: Restos de vasijas y vasos de todas formas y tamaños se encuentran junto a los enterramientos de esta época. Pero aquellos hombres no solamente fabricaban vasijas sino que comenzaban ya a adornarlas con bellos motivos geométricos. En algunos casos el adorno en forma de greca lo conseguían arrollando una cuerda alrededor del recipiente cuando el barro estaba húmedo.
Las primeras manifestaciones religiosas indudables las encontramos en el culto a los muertos. Los deudos y amigos eran enterrados en vasijas de barro, en posición fetal, en cuclillas, rodeada de todos los utensilios que habían empleado en vida. Pero las manifestaciones más impresionantes de esta edad verdaderamente progresiva, las encontramos en los monumentos megalíticos por lo que tienen de espectacularidad, más que por su significación como progreso real y práctico. En las cercanías de Stonehenge, en el oeste de Inglaterra, en el centro de una llanura azotada por los vientos, se levanta una de las construcciones más impresionantes que ha concebido el hombre. Gran número de piedras enormes, unas enhiestas como obeliscos, otras colocadas a modo de losas o cubiertas sobre las verticales y formando el conjunto una serie de círculos amplísimos, de una belleza y majestad sobrecogedoras, integran la obra. Estas construcciones megalíticas («grandes piedras») datan de unos 1.900 años antes de J. C., cuando las Islas Británicas se encontraban en plena Prehistoria. Sorprende considerar que en los alrededores del lugar donde está emplazado el monumento de Stonehenge no hay canteras, y que las más próximas se encuentran situadas a unos 250 km. ¿Cómo pudieron trasladar bloques tan enormes, y qué significado dieron a esta construcción original?
Una revolución "espiritual" La construcción de sepulturas colectivas y edificios ceremoniales, que aparece documentada desde finales del Neolítico tanto en Asia y Europa como en América -los primeros templos americanos datan del Periodo Inicial-, está muy relacionada con el desarrollo de sociedades cada vez más organizadas y complejas. De ellas surgirían las primeras civilizaciones. Dolmen de Chianca, en Italia.
El hombre del Neolítico llegó a dominar la técnica de la piedra, como si apurara todas las posibilidades de este material antes de descubrir otro mejor. Enormes monumentos formados por bloques colosales y, al mismo tiempo, perfectísimas armas, puntas de lanza, hojas de hacha, de piedra pulida, finísima, afilada incluso, caracterizan este momento de la Prehistoria.

LA REVOLUCIÓN AGRÍCOLA Y TÉCNICA DEL NEOLÍTICO: La revolución agrícola del Neolítico tuvo consecuencias de largo alcance. Una vez que la gente se hubo asentado en villas o ciudades, construyeron casas para protegerse, así como otro tipo de estructuras dedicadas al almacenamiento de bienes. Como comunidades organizadas, almacenaron alimentos, acumularon bienes materiales y comenzaron a practicar el comercio. La gente comenzó también a especializarse en ciertos oficios, por lo que se desarrolló la división del trabajo. La alfarería se fabricó con arcilla y se endureció al fuego.
Las vasijas se utilizaron para cocinar y para almacenar granos. Las cestas tejidas también se usaron para almacenamiento. Las herramientas de piedra se refinaron, conforme se utilizaban cuchillos de pedernal en la fabricación de hoces y azadones para su uso en la labranza. En el transcurso de la Era Neolítica, gran parte de las plantas alimenticias que están todavía hoy en uso se comenzaron a cultivar. Más aún, fibras vegetales provenientes de plantas como el lino y el algodón se usaron para producir los hilos con que se tejía la ropa. El cambio hacia una agricultura sistemática experimentado en la Era Neolítica también tuvo consecuencias en la relación entre el hombre y la mujer. Los varones asumieron la responsabilidad principal de trabajar en los campos y de domesticar los animales, actividades que los mantenían alejados de la casa.
La mujer permanecía a la zaga, cuidando a los niños y tejiendo ropa, elaborando queso a partir de la leche y llevando a cabo otras tareas que requerían hacer mucho trabajo en un solo lugar. Con el tiempo, conforme el trabajo realizado fuera de la casa se percibió cada vez más como de mayor trascendencia que el hecho en casa, los varones comenzaron a asumir el papel dominante en la sociedad, patrón básico que continuaría hasta nuestros días. Otros patrones establecidos en la Era Neolítica llegarían también a convertirse en elementos perdurables de la historia humana. Los asentamientos fijos, la domesticación de animales, las actividades agrícolas regulares, la división del trabajo, el ejercicio del poder por parte del hombre forman parte de la historia del ser humano.
En la medida en que la riqueza aumentaba, esas sociedades principiaban a desarrollar ejércitos y a construir ciudades amuralladas. Al inicio de la Edad de Bronce, las concentraciones de cada vez más personas alrededor de los valles ribereños de Mesopotamia y Egipto estaban dando origen a un nuevo modelo de vida humana.


http://www.portalplanetasedna.com.ar/neolitico.htm


TALLER

Define que es el neolítico
2. cuales fueron los dos descubrimientos que permitieron asentarse al hombre y por que?
3. En que influye el cambio climático en el asentamiento del hombre?
4. Como fue el posible descubrimiento de la agricultura?
5. Cual fue el descubiertamente alimenticio del hombre, especialmente de la mujer?
6. Como se cree que se descubre la agricultura?
7. analiza la siguiente frase: " la domesticación de animales debió producirse cuando algunas tribus descubrieron que era mas cómo y eficaz mantener dentro del grupo a los animales que buscarlos y cazarlos, mínimo 20 renglones.
8. Cual es la importancia de la división del trabajo? argumenta
9. Cual era la actividad del hombre y la mujer en el neolítico?, que diferencias o similitudes encuentras en la actualidad?
10. Realiza un ensayo de una hoja de blog donde argumentes la importancia del neolítico para nuestra vida actual.

lunes, 26 de enero de 2015

taller N1 6A

TALLER N 1      6 A, Historia

INTERPRETATIVA
Responder con los siguientes textos del blog:

1. ¿Qué es la evolución humana?
a)            ¿Define que es evaluación Humana?
b)           ¿Porque fue importante la adaptación a nuevos entornos?
c)            ¿Porque se puede afirmar que África es la cuna de la civilización?



2. ¿qué es lo que nos hizo Humanos?
a.            ¿Qué factores explicarían la evolución de algunos primates a hombres?
b.            ¿Qué relación se puede establecer entre la fabricación de herramientas y el proceso de hominización?
c.            ¿Consideran que alguno de los factores fue más importante que otro en el proceso de hominización? ¿Por qué?


ARGUMENTATIVA
Realiza un escrito donde argumentes la importancia de las herramientas, el fuego y la sociedad.

PROPOSITIVA
Desde los inicios la humanidad ha dado grandes cambios en su físico y la relación con el entorno, pero es sabido que la humanidad en las últimas décadas ha roto la relación armónica con el planeta; ¿que podrías tu plantear para retomar  las relaciones de nuestros antepasados con la tierra?


domingo, 25 de enero de 2015

¿Qué es la evolución humana?

¿Qué es la evolución humana?

La evolución humana es definida como el proceso de transformación de la especie humana desde sus ancestros hasta el estado actual. Es decir, es un proceso de cambio que finalmente dio lugar al “Homo sapiens”, la única especie humana que existe actualmente en el planeta.Pero ¿cómo hemos llegado a ser cómo somos? ¿Cómo hemos ido cambiando? Han sucedido muchos cambios e innovaciones a lo largo de los años que nos han hecho ser humanos.Una de esas primeras características que definió al ser humano fue la bipedestación, es decir, la capacidad de andar erguido sobre los dos pies. Además la bipedestación implica una determinada posición de la pelvis, que hace que las crías nazcan prematuras. Esto se desarrolló hace cuatro millones de años.Otros cambios muy significativos que nos han hecho ser humanos han sido: la expansión del cerebro, el lenguaje, el fuego, uso y fabricación de herramientas, aunque estas características se desarrollaron más lentamente.Las antiguas especies de homínidos se fueron adaptando a nuevos entornos para sobrevivir a medida que sus genes iban mutando, modificando así su anatomía (estructura corporal), fisiología (procesos físicos y químicos tales como la digestión) y comportamiento. A lo largo de grandes períodos de tiempo esta evolución fue modificando profundamente al ser humano y a su forma de vida.La evolución de nuestra especie es larga y bien conocida. Hay algunos “huecos” en el conocimiento del proceso de la evolución humana porque de algunas épocas apenas se han conservado fósiles. Para poder estudiar la evolución humana es primordial contar con restos fósiles, son la materia prima de dicho estudio.Hemos dicho que somos humanos y que nuestra especie se llama “Homo sapiens”. Pero no debemos olvidar que el ser humano es un primate. Las analogías físicas y genéticas manifiestan que nuestra especie humana, “Homo sapiens”, está estrechamente relacionada con otro grupo de primates, los simios.[…]El ser humano comenzó su evolución en África, continente donde se produjeron gran parte de las transformaciones y cambios que hemos comentado antes. Los fósiles de los primeros homínidos, que vivieron hace entre 6 y 2 millones de años, proceden íntegramente de África.

¿Qué es lo que hizo humanos a los humanos?

¿Qué es lo que hizo humanos a los humanos?

Los investigadores aún hoy se preguntan sobre las verdaderas causas que explican el origen del hombre. Muchos afirman que si bien la capacidad de los homínidos para fabricar y manipular utensilios y armas ha tenido una importante influencia en la evolución, no fue el único factor determinante. El paso del mono hacia el hombre ocurrió entre los 4 y los 6 millones de años, y las herramientas más antiguas que se conocen tienen, como máximo, 2 millones de años de antigüedad.Tampoco es posible imaginar que una inteligencia extraordinaria permitiese la supervivencia de la especie de la que desciende el homo sapiens: el cerebro de los primeros homínidos se asemeja en estructura y en tamaño al de los monos más evolucionados.¿Fue entonces el andar erecto el factor que explica la verdadera naturaleza del hombre? Ésta es una característica particular del ser humano. Sin embargo, los científicos afirman que, si bien ser bípedo ayudó en muchos aspectos a la supervivencia, los cuadrúpedos muchas veces son más ágiles y rápidos que el hombre.Ni el manejo de materiales, ni el tamaño del cerebro, ni ser bípedo, parecen conformar –aisladamente– los factores determinantes que hacen al hombre ser humano… Entonces, ¿cuáles fueron las causas que lo explican?La causa del éxito de la especie humana, según algunos investigadores, hay que buscarla en la totalidad del comportamiento. Liberarse de la necesidad de andar en cuatro patas, significó para los homínidos tener las manos libres para trabajar y para fabricar herramientas. Pero esto no habría sido suficiente sin el lenguaje. Porque el lenguaje tiene el valor de ser un instrumento de comunicación y, también, de conservación de la memoria colectiva; permite, además, razonar para construir e innovar.Los homínidos, a partir de determinado momento, fueron capaces de compartir e intercambiar aprendizajes que les permitían enfrentarse mejor con la naturaleza de la que dependían sus vidas. Algunos autores afirman que el homínido se hace hombre cuando, partiendo de lo que existe (hojas, piedras, huesos…), imagina, piensa lo que no existe (cuerdas, cuchillos, punzones…) y se lanza a realizarlo.Por esto, el hombre es un ser racional: además de sentir, razona (piensa). Pero el ser racional del hombre sólo fue posible gracias a su ser social: viviendo juntos, necesitándose y ayudándose unos a otros, los hombres tomaron conciencia de que el ser humano es más humano cuando está con otros. Cuando los hombres establecieron relaciones sociales y crearon una cultura, organizaron una sociedad.
Alonso, María E.; Elisalde, Roberto y Vázquez, Enrique C. “La Antigüedad y la sociedad feudal”. Buenos Aires. Aique, 1994.